Detalles técnicos
Ruta del Emperador desde Tornavacas hasta Jarandilla de la Vera
| Distancia (solo ida) | 28 kilómetros aproximadamente |
| Fecha de realización | 03/10/2012 |
| Punto de inicio | Tornavacas (Valle del Jerte) |
| Tipo de recorrido | Lineal. Solo es de ida. |
| Desnivel acumulado | +1150 metros aproximadamente |
| Dificultad | Alta |
| Tiempo estimado | Entre 8 y 9 horas |
| Época recomendada | Primavera y Otoño. Evitar a toda costa los meses centrales del verano (por el calor extremo) y el invierno (por riesgo de nieve, hielo y niebla en el puerto). |
| Consejos | Al ser una ruta de solo ida es recomendable coordinar dos coches: dejar uno en Tornavacas y otro en Jarandilla de la Vera. Ojo con esto porque se tarda lo suyo en llegar de un sito a otro porque bordeas toda la montaña. Hay que ir bien provisto de agua. Como mínimo, dos litros por persona. El desnivel hasta llegar al Collado de las Yeguas es fuerte. Una vez allí, no pienses que lo peor ha pasado. La bajada hasta Jarandilla de la Vera mata las piernas y rodillas. Por este camino pasó Carlos V en una litera estando ya enfermo. Si sus esclavos aguantaron la ruta cargando con el rey a cuestas, TÚ PUEDES TAMBIÉN. |
Y celebramos la entrada número 100 sobre rutas, actividades o lugares para poder realizar por Extremadura de la mejor manera posible. Lo hacemos narrando la madre de todas las rutas que he realizado hasta ahora. La más larga, la que más tiempo nos llevó andando y una de las más duras y dónde peor lo he pasado: LA RUTA DEL EMPERADOR DESDE TORNAVACAS HASTA JARANDILLA DE LA VERA.
Salimos desde Cáceres siendo aún de noche y cruzándome con los jóvenes que acudían a casa después de una noche de fiesta y volvimos de nuevo a Cáceres siendo también de noche.
Sobre las 07:00 de la mañana nuestros coches salían rumbo a Jarandilla de la Vera. La idea era dejar uno allí e irse con el otro a Tornavacas. Así cuando acabáramos la ruta en Jarandilla poder cogerlo e irse de nuevo a Tornavacas a por el otro coche. Lo sé, una paliza descomunal pero no teníamos otra elección ya que no había servicios de autobús el domingo.
Entre unas cosas y otras partimos andando desde Tornavacas sobre las 09:50. Las indicaciones a seguir son unas marcas amarillas y blancas. Nos quedan casi 28 kilómetros para nuestro destino final.


A la salida de Tornavacas nos encontramos con simpáticos animales de compañía en fincas. Con un caballo, un poni y un perro super cariñoso que busca nuestros juegos. Lamentablemente no puedo quedarme con él jugando. Encantado lo hubiera hecho y más ahora que he perdido al mío. Espero que a sus dueños no les importe que ponga una foto aquí.



El primer puente que nos encontramos en el día es el Puente de San Martín. Nos llevamos una alegría al ver la garganta correr con el poco agua que ha caído estos días.


El agua caída durante la semana pasada ha servido para limpiar las hojas de los árboles y que muestren ahora su verde intenso en el monte.

Tras media hora aproximadamente andando echamos la vista atrás y vemos Tornavacas al fondo. Pero aún queda muchísimo para nuestra parada en el Puente Nuevo.


Cuando llevamos una hora aproximadamente andando es cuando empezamos a ver lo bonito de la ruta. Nos metemos en un bosque de castaños y robles precioso. Pero más avanzado el otoño tiene que ser más bonito aún.





Después de subir una gran cuesta dónde empezamos a notar la sobrecarga en las piernas llegamos a un llano desde dónde se divisan unas buenas vistas. Es el Collado de las Losas.



Volvemos al camino para llegar cuánto antes al Puente Nuevo y hacer un descanso. La montaña queda enfrente nuestra y es un regalo para los ojos. Este tramo de ruta ya la realicé hace tiempo ya que es común con la Ruta de la Garganta de los Infiernos.


Y tras 2 horas y cuarto andando llegamos al fin al Puente Nuevo dónde paramos a comer un bocadillo y descansar algo. Sabemos que a partir de aquí es dónde viene la dificultad de la ruta y que lo andando hasta el momento no es apenas nada. Mery también aprovecha para fotografiarse con el puente de fondo.



Seguimos ascendiendo y pronto dejamos bastante lejos el Puente Nuevo. No tardamos en llegar a otro bosque de robles dónde mis pies dicen basta la primera vez del día y aprovechamos para hacer una paradita.


Otro arreón subiendo hasta que llegamos a los Escalerones, un gran precipicio dónde un pequeño traspiés y caes ladera abajo. Como es de esperar las vistas son más bonitas según vas subiendo.



Tras estar unos instantes disfrutando de las vistas tenemos que continuar con nuestra marcha. Aún quedan muchas horas para llegar a Jarandilla. En estos instantes el agua empieza a escasear y las fuentes encontradas por el camino están secas. Y aún nos queda la mitad del camino. Un camino que a partir de ahora tornará a estar lleno de piedras que destrozan la planta de los pies.

Seguimos andando y escuchamos agua cerca. La esperanza de llenar las botellas se cumple.

De nuevo otra ascensión para matar más las piernas aún. ¿Cuando llegaremos al Collado de las Yegüas?


Al llegar a un pequeño alto vemos que nos quedan aún 12,5 km para llegar a Jarandilla. Cerca vemos otro puente en la Garganta del Hornillo. Aquí hacemos otra parada para comer más.



Antes de partir echo una mirada por dónde sigue el camino y le pregunto a mis acompañantes: «¿vosotros habéis visto por dónde va el camino? Hay que subir toda esa montaña». Efectivamente así es pero merece la pena de nuevo por las vistas que hay según vas subiendo.

Y tras 6 horas y media andando por bosques y subiendo por pedregales llegamos al punto estrella de la ruta: El Collado de las Yegüas. Desde aquí puedes observar a un lado el Valle del Jerte y al otro lado La Vera. Una delicia para los ojos ver cómo cambia completamente el paisaje de un lado a otro.




Después de un rato disfrutando de las preciosas vistas que hay desde lo alto continuamos con nuestro camino. A partir de aquí todo será bajada hasta Jarandilla de la Vera. Pero no por ello será menos sufrible. El sendero es estrecho, lleno de piedras matadoras y a veces se pierde entre las jaras.

No tardando mucho llegamos a un pequeño riachuelo dónde también paramos por enésima vez. Las piernas las llevo en buenas condiciones pero los tobillos y planta de los pies los tengo doloridos de tanta p* piedra que hay por el camino.


Y por fin divisamos por primera vez en la ruta Jarandilla de la Vera. Pero ello no quiere decir que la tengamos cerca ya que aún estaremos hora y media más andando.

Hacemos la última parada del día y al continuar nos metemos en un bosque de robles y castaños. Aquí nos encontramos con un amable señor que pasea con sus perros y nos guía hasta el pueblo. En el camino nos cuenta sus rutas realizadas y nos quedamos con la boca abierta. Que si sube al Collado de las Yegüas, que si sube a La Covacha, que si sube al Refugio de las Nieves… Yo sinceramente cuando tenga su edad me gustaría tener esa vitalidad y esas ganas de andar.


Al salir del bosque podemos ver al fondo el precioso pueblo de Guijo de Santa Bárbara. Os recomiendo también que subáis allí y hagáis la Ruta del Trabuquete que es preciosa.

Pero nuestro objetivo en el día no era ir a Guijo de Santa Bárbara y sí llegar hasta Jarandilla de la Vera. Ya nos queda poco y vemos las primeras casas cerca del puente de palo que cruza el río.


Y por fin, tras mucho sufrimiento, recibimos la enorme satisfacción de haber llegado hasta el final. Después de 9 horas y 6 minutos escribimos nuestros nombres al lado de las miles de personas que han realizado la Ruta del Emperador desde Tornavacas a Jarandilla de la Vera. Ha sido una ruta muy larga y agotadora pero ha merecido muchísimo la pena disfrutar una vez más de las maravillas que nos ofrece el Valle del Jerte y La Vera. Desde mi punto de vista las dos comarcas extremeñas más bonitas paisajísticamente hablando.


La próxima salida no sé cuándo ni dónde será. Pero es muy posible que hasta noviembre con la llegada del Otoño Mágico del Ambroz no salgamos a ningún sitio.
* Dedicada a mi recién fallecido Yeiko, que a él también le encantaba perderse por el monte cuando le llevábamos al campo.
