Sábado, 9 de enero de 2021. Mientras la mitad de los españoles salían a la calle a fotografiar la gran nevada por todo el país, un servidor se iba hasta la finca de El Millarón para vivir una gran experiencia fotográfica con los paseriformes que ofertan en uno de sus múltiples hides.
Un año después de visitarlos para captar al águila imperial, partía desde Mérida sobre las 07:15 de la mañana. Tenía la reserva realizada desde la última semana de diciembre y contaba los días para volver a disfrutar del mundo de la fotografía. Eran las 09:10 aproxidamente (tuve una pequeña pérdida. Y eso que era la cuarta vez que me personaba en la finca) cuando Teo y yo partíamos hasta el hide. La luz era escasa, con un día bastante nublado, pero en la maleta iba el que me iba a sacar de mi problema con la luz: el Canon 400mm f2.8, que la marca pone a disposición de los clientes sin coste extra.
Al contrario de otras veces, en lugar de contar cómo fue la experiencia, os diré las distintas especies que tuve la suerte de captar. Las descripciones de cada una de ellas las he cogido de la página de Seo Bird Life.
Herrerillo común
Es la especie que más se puede fotografiar dentro del hide. En estos momentos, pueden entrar hasta 10 o 12 individuos distintos. Su color amarillo y azul resulta bastante llamativo, siendo unos de los paseriformes más coloridos de toda Europa. Su longitud es de unos 11,5 cm y alcanza una envergadura de 17 a 20 cm. Tenía la ilusión de fotografiar alguno. Y la verdad es que llegó un momento donde ya paré de tirarlos fotos porque tendría más de 400 en la tarjeta de memoria.


















Herrerillo capuchino
El herrerillo capuchino es otra especie fácilmente fotografiable en el hide. Aunque no entraran tantos individuos como su primo hermano, el herrerillo común, sí entraron como 8 o 9 distintos. En España tenemos la suerte de tenerlo, pues solo está presente en la Península Ibérica. Su cresta le hace inconfundible, teniendo las mismas dimensiones que el herrerillo común, aunque su plumaje no tiene nada que ver: tiene tonos marrones y negros; y el ojo de color rojo.






Carbonero común
Muy presente también en el hide, con muchos individuos por todas partes. Es algo más grande que los herrerillos, alcanzando una longitud de unos 14 cm y una envergadura de 22 a 25 cm. Su plumaje es muy llamativo igualmente, con plumas amarillas y negras, pasando a ser azules en las alas. Me dio muchos momentos de satisfacción con sus poses. Parecía que estaba posando para un reportaje fotográfico.










Petirrojo europeo
Va y viene al hide, no permaneciendo mucho rato continuo en el mismo, pues este ave se alimenta, principalmente, de insectos. Su longitud es de unos 14 a 16 cm, teniendo una envergadura de 20 a 22 cm. Su mancha de color naranja en el pecho le hace inconfundible, aunque puede que haya gente muy poco puesta en el tema de aves, como yo, que hace un par de años le confundí con otra especie y alguien me corrigió en el blog diciéndome que se trataba de un petirrojo.










Trepador azul
Creo que después del herrerillo común es el más presente en el hide. Siempre hay algún individuo en él, merodeando de aquí para allá, buscando comida y bebiendo. Tiene una longitud de 12 a 14 cm y una envergadura de 22 a 27 cm. El tono de sus plumas es azul y anaranjado en la parte inferior. Su nombre viene porque trepa por las ramas y troncos de los árboles.







Pinzón vulgar
La presencia en el hide fue efímera. Apenas me dio tiempo a hacer 5 o 6 fotos, de la cual solo me gusta una. La entrada fue de una hembra, presentando tonos marrones apagados en sus plumas. Su longitud es de 14 a 16 cm, cuya envergadura es de 24 a 28 cm.

Camachuelo común
He dejado para lo último al pájaro estrella que me entró al hide. Una vez más, demostré mi auténtico desconocimiento de la especie de la que se trataba en el momento en el que bajó. Según lo vi, dije: ¡qué bonito es! Y me dediqué a hacerle fotos. Bajó tres veces distintas a beber. Cuando llegó Teo de vuelta y me preguntó qué especies habían bajado, empecé a hacerle un listado, pero de esta especie le dije <<me ha bajado también un pájaro grande, de color naranja y con la cabeza negra>>. Sorprendido, me contestó: <<¿no sería un camachuelo?>>. Le enseñé una de las fotos que había hecho y me lo confirmó, diciéndome que hasta ese momento no habían tenido constancia de la presencia de esta especie en el hide durante todo el otoño/invierno (otros años sí ha estado). Así que tuve una suerte tremenda por haberlo tenido delante.
Su longitud es de unos 14 a 16 cm, teniendo una envergadura de unos 22 a 29 cm. Tal y como le comenté a Teo, sus plumas son de color naranja intenso en el pecho, siendo la cabeza de color negro. En cuanto a la cola y alas, son también de color negro, poseyendo una banda blanca en las alas.







Y hasta aquí mi aventura por el hide de paseriformes en El Millarón. Como os he comentado al principio de la entrada, era la cuarta vez que los visitaba. Anteriormente, tuve la satisfacción de fotografiar al águila real, a los abejarucos y al águila imperial.
Como siempre, agradecer a Olimpia su trato a la hora de explicarme qué iba a poder fotografiar, así como a Manuel y Teo Montero. El primero me explicó por teléfono el funcionamiento del hide y el segundo me llevó hasta el mismo en el coche, explicándome también su funcionamiento y preparando posteriormente todo el escenario para que las fotografías quedaran lo más bonitas posible.
Sin más que contar, un saludo y hasta otra aventura, turistas.
