No hay nada como terminar la semana laboral algo harto por las prisas de algunos a última hora, sentarte, comer rápidamente, ponerte ropa de abrigo para no coger mucho frío, las zapatillas de senderismo y adentrarte en plena naturaleza, en un gran bosque de castaños lleno de color otoñal. Sí, eso ha sido hoy mismo.
Desde mediados de semana tenía en mente ir al castañar de Montánchez para captar las últimas fotografías otoñales del año 2019, sin embargo, según ha ido pasando la semana han ido surgiendo dos inconvenientes: el primero, un gran resfriado que cogí el pasado martes por la tarde; el segundo, la lluvia y el frío previstos para el sábado y domingo. Por lo tanto, vi que el tiempo por horas no daba agua para el viernes por la tarde y como desde Mérida a Montánchez se tarda una media hora aproximadamente… ¡ya tenía planes para comenzar el fin de semana!
Eran las 16:15 aproximadamente cuando mi coche quedaba aparcado en las inmediaciones de la plaza de toros de la localidad. Desde aquí parte la ruta al castañar, de aproximadamente un kilómetro y medio, y me he llevado una gran alegría al ver el monte lleno de colorido (al fin encuentro el otoño que a mí me fascina).


No es la primera vez que visito este castañar en otoño, pero otros años siempre me he adelantado y nunca he sido capaz de verlo con los tonos ocres y amarillos con que los he visto hoy. Según me iba acercando a la entrada las emociones se disparaban.




Como era de esperar un viernes por la tarde, he estado caminando solo durante todo el trayecto. El único ruido escuchado era el de los pájaros y el del pisar de mis pies contra las hojas caídas; justo lo que necesitaba un día como hoy para desconectar de todo lo acontecido durante la semana, pues no hay nada como la naturaleza en estado puro.











Al contrario que otros años, hoy he hecho la ruta al revés, es decir, he entrado por la parte de abajo y he ido subiendo hasta llegar al camino principal de nuevo. Una vez aquí es donde más he disfrutado del paisaje y de la fotografía. Tal y como dijo hace unos años mi habitual compañero de aventuras (aunque últimamente me tiene muy abandonado): con estos paisajes, las fotos se tiran solas.
















Esta es la entrada al castañar en caso de haber cogido el camino de arriba. La ruta está señalizada en todo momento, pero no os preocupéis si os equivocáis porque no tiene pérdida alguna. Al ser circular, vais a acabar llegando al castañar.

No hace falta decir que Mery y Pepe quieren su parte de protagonismo.

Al ser un castañar algo cerrado, la luz ha comenzado a escasear a partir de las 17:15 en algunos puntos. Por lo que era la hora de poner rumbo de nuevo al pueblo y volver a Mérida.





El paseo ha durado más o menos una hora y media; lo suficiente para desconectar, vivir una nueva aventura, disfrutar por última vez este año del otoño y seguir practicando esta bonita afición llamada FOTOGRAFÍA.
Sin más que añadir, me despido de vosotros hasta la siguiente aventura.
Un saludo, turistas.
Ruta al castañar de Montánchez 2020. Segunda parte:
Ruta al castañar de Montánchez 2020. Primera parte:
Ruta al castañar de Montánchez 2015:
Ruta al castañar de Montánchez 2014: