Ficha técnica
Águila calzada
| Nombre científico | Hieraaetus pennatus |
| Longitud | De 42 a 56 centímetros |
| Envergadura | De 110 a 135 centímetros |
| Peso | Entre 600 y 1100 gramos |
| Presencia en España | Desde marzo hasta septiembre |
| Estado de conservación | Preocupación menor |
Y del águila real al águila calzada. Del águila más grande de la península ibérica al más pequeño.
El pasado viernes, día 31 de agosto, me preparaba para entrar en el hide Birdwatching Villuercas, situado en casa, en el geoparque Villuercas-Ibores-Jara, en Cañamero. El objetivo, como ya he indicado, era intentar fotografiar al águila calzada.
Eran las 08:45 aproximadamente cuando llegaba hasta el hide y me disponía a preparar todo. Como aún no había bajado el águila me entretuve haciendo fotos a un petirrojo, que comía algo de pienso de por los alrededores y que luego se posó en un palo.

Las horas pasaban y no había ni rastro del águila. Y el petirrojo se fue en solo diez minutos, por lo que no hace falta decir que comenzó un buen rato de aburrimiento.
Eran las 12:10 aproximadamente cuando me escribió el dueño del hide para preguntarme qué tal me iba. La respuesta fue que aún no había rastro del rapaz. Y mientras se lo escribía, de repente, la vi llegar y posarse en un posadero. La rabia fue mayúscula. Tres horas esperando para intentar cogerla a vuelo y se presenta justo cuando estoy entretenido con el whatsapp.

Pronto, alguna abeja comenzó a acosarla y la miraba de reojo.




Y en todo momento estaba atenta por lo que pasaba a su alrededor, consiguiendo poses divertidas, como si pusiera caritas ante la foto.

















¡Ya basta de hacer el tonto! ¡A comer!


Una vez saciada, se prepara para marchar. Como se puede observar, las vistas desde el hide son muy bonitas, ideal para conseguir fondos verdes en cualquier época del año, pues en esta zona abundan los pinos y alcornoques; ambos de hoja perenne.

Hasta luego, Lucas.

Y hasta aquí nuestra aventura fotografiando al águila calzada. Según llegaron las 12:00 y ver que aún no se había presentado tuve malos presagios sobre su presencia. Pero, finalmente, pude disfrutar de la naturaleza, de esta rapaz y de la fotografía.
Sin más, me despido y… ¡hasta otra aventura, turistas!