El castañar de Garciaz, en la provincia de Cáceres, es uno de esos sitios que estaban en la agenda desde hace tiempo. El año pasado ya estuvimos a punto de ir, pero se canceló su visita, puesto que los fines de semana llovía y era imposible su salida. Este año, tristemente, no ha caído ni gota desde hace tiempo y ha sido posible su visita.
Eran las 11:00 aproximadamente cuando nos adentrábamos en el castañar. La parte alta de los árboles estaba aún muy verde, sin embargo, por la parte baja, justo por donde nos interesaba fotografiarlos, tenía un color otoñal precioso y hemos disfrutado como niños pequeños con las fotos.
Son ya muchos años buscando el otoño extremeño, muchas las salidas a los mismos lugares año tras año, pero no nos deja de sorprender esta estación. Hace dos semanas fui al País Vasco buscando un otoño distinto al visto otros años: el otoño del haya. Estaba ya cansado de ver el otoño del castaño, pero hoy, al reencontrarme con él, me he vuelto a maravillar. Eso sí, la emoción no es la misma que los primeros años. No obstante, el estar bien acompañado en todo momento lo compensa todo.
Os dejo con algunas fotos realizadas a lo largo de la mañana. Espero que os gusten y… ¡hasta otra aventura, turistas!




































