Detalles técnicos
Ruta al Ibón de Plan desde el Refugio de Lavasar
| Distancia (ida y vuelta) | 3 kilómetros aproximadamente |
| Fecha de realización | 26/10/2023 |
| Punto de inicio | Refugio de Lavasar, al que se accede en coche |
| Tipo de recorrido | Lineal. Ida y vuelta por el mismo sitio |
| Desnivel acumulado | +50 metros aproximadamente |
| Dificultad | Muy baja |
| Tiempo estimado | 1 h ida y vuelta sin contar el tiempo que estés en el lago disfrutando de tal belleza. |
| Época recomendada | De mayo a octubre: al estar enclavado en alta montaña, durante los meses de invierno la pista de acceso está intransitable (salvo que quieras ir desde el pueblo con crampones o raquetas de nieve) |
| Consejos | La ruta no tiene complicación alguna y es idónea para ir con niños. Sin embargo, la complicación viene en la pista de acceso al Refugio de Lavasar. Hay zonas del camino que tienen muchas piedras y hay que ir con extremo cuidado si no quieres reventar el coche. Con lo cual, se recomienda ir con coches altos para evitar esto. La pista consta de 14 km desde Saravillo, haciendo que solo a la ida se tarde una hora en llegar (hay que sumar otra hora a la vuelta). A la salida del pueblo, justo cuando comienza esta pista, se encuentra el peaje a pagar en temporada alta. Se realiza mediante una máquina expendedora, por tanto, se recomienda llevar tarjeta de crédito o incluso monedas sueltas por si hubiera algún problema con la lectura de la tarjeta. Este dinero, supuestamente, se destina a mantener en buen estado la pista. |
El jueves 26 de octubre tenía programada la visita al Ibón de Plan o Basa de la Mora. Sería una visita por la mañana para posteriormente acercarme hasta la Garganta de Escuaín y hacer la ruta por los Miradores de Revilla. Sin embargo, tan solo pude hacer lo primero.
Con un buen aguacero abandoné el Hotel Bielsa y puse rumbo a Saravillo, pueblecito del Valle de Gistau. Al final del mismo se halla la pista por la que se tiene que subir hacia el Ibón de Plan. Se trata de 14 kilómetros de constante subida, por lo que la idea era llegar con el coche hasta el Refugio de Lavasar e ir andando hasta el ibón. En apenas 20/30 minutos debería estar en él.
A cada kilómetro subido veía que el tiempo, en lugar de mejorar, empeoraba. Llovía cada vez más y, lo peor de todo, hacía mucho viento. Como ya había pagado 5 euros a la entrada de la pista (sirve para mantener el camino en buen estado), no iba a darme la vuelta. Además, iba a ir provisto de un paraguas para resguardarme de la lluvia.
Después de casi una hora llegué hasta el Refugio de Lavasar. Desde allí parte la ruta hacia el ibón y no tiene pérdida. Era tanto el viento y agua que caía en esos momentos que no me paré a hacer ninguna foto en el camino. La única parada que hice fue cuando llegué al Ibón de Plan. Me pareció súper bonito y fotogénico. La rabia me comía por dentro al no poder disfrutar plenamente de aquel entorno, pues el paraguas llevaba rato que apenas hacía su función porque el viento hacía que saliera volando y me mojara. Así que apenas estuve en el ibón 15 minutos, tiré las fotos de rigor y me di la vuelta de camino al coche. Antes de volver hacia el pueblo, entré en el Refugio de Lavasar (también se puede escribir Labasar) para cotillear qué había dentro. Me sorprendió lo bien cuidado que estaba y la gran cantidad de notas dejadas por las personas que han pasado por allí, por lo que yo también aporté mi granito de arena.











La ruta programada por la tarde no pudo ser debido al agua constante que caía. Mis pensamientos me decían que, un año más, no iba a realizar esta pequeña ruta por la Garganta de Escuaín. Sin embargo, al día siguiente, antes de abandonar definitivamente el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, me acercaría hasta las inmediaciones de Revilla para darme un paseíto por esta zona tan desconocida del Parque Nacional.