Detalles técnicos
Ruta desde Pendones hasta la Pradera del Tiatordos
| Distancia (ida y vuelta) | 8,5 kilómetros aproximadamente |
| Fecha de realización | 05/11/2022 |
| Punto de inicio | Pendones. A la entrada del pueblo hay un parking grande |
| Tipo de recorrido | Lineal. Ida y vuelta por el mismo sitio. |
| Desnivel acumulado | +700 metros aproximadamente |
| Dificultad | Media |
| Tiempo estimado | 5 horas aproximadamente |
| Época recomendada | Primavera: cuando los pastos están verdes Otoño: cuando los hayedos de Redes están repletos de mil colores |
| Consejos | Llevar suficiente agua para el ascenso, pues apenas hay fuentes durante la ruta. Al haber tanto desnivel se aconseja llevar botas de montaña. Sobre todo porque hay un paso de subida entre rocas. Si te sientes con fuerzas, puedes seguir subiendo hasta el final de la ruta: pico Tiatordos. Sería añadir 500 metros más de desnivel. |
El pasado día 5 de noviembre comenzaban mis vacaciones otoñales por tierras asturianas. A principios de año elegí Asturias debido, principalmente, a tres motivos:
1-Un excompañero de trabajo es asturiano y me habló múltiples veces de la belleza del Parque Natural de Redes, uno de los grandes desconocidos de Asturias.
2-Gracias a ello, vi el documental «100 días de soledad», grabado por José Díaz en el Parque Natural de Redes. Terminó por convencerme para visitarlo.
3-Desde el año 2014 tenía una espina clavada por no haber logrado ver el otoño asturiano en su máximo esplendor.
Dicho esto, el sábado día 5 estaba marcado en la agenda como el día para empezar a patear los montes asturianos. Teníamos programada una ruta desde Pendones hasta Orlé. En total eran 11 kilómetros solo a la ida, por tanto, había que dejar un coche en un pueblo y otro coche en el otro para no tener que andar el doble. Así lo hicimos y partimos desde Pendones. Nada más llegar, pude ver que por allí el otoño se asomaba tímidamente.

Al inicio del pueblo nos encontramos con un cartel de la ruta desde Pendones hasta Taranes, terminando en Orlé. Pronto, comenzamos a andar siguiendo la ruta, que está marcada en amarillo y blanco.

Fue muy triste ver que, incluso en Asturias, tierra siempre verde, apenas corría el agua. La sequía no da tregua ni con los más valientes.

Las vacaciones este año comenzaron igual que el año pasado fotográficamente hablando: horribles por el enorme contraste de luces y sombras. Sí, ya sé que siempre me quejo de lo mismo, pero es que odio el sol los días que salgo a tirar fotos.


Como podéis ver, en lo alto de las montañas sí predominaba el color rojo de los hayedos. Al estar a más altura, más frío y antes llega la caída de las hojas.


A cada paso dado, ganábamos altura y cansancio en el cuerpo. El desnivel era más duro de lo que imaginé en un principio y, de vez en cuando, había que hacer alguna parada para tomar aire y descansar las piernas. Las vistas obtenidas según ascendíamos compensaban tal cansancio.










Tres horas después de nuestra partida desde Pendones, con muchas paradas, quejas y sufrimiento llegamos hasta una enorme pradera a los pies del Pico Tiatordos (1910 metros).


Mery y Pepe no se resistieron a la hora de posar para la foto y así presumir en las redes sociales.


Desde la pradera parten varias rutas, entre ellas, la que lleva hasta Taranes. Algunas personas que también habían subido hasta allí nos indicaron que debíamos coger esa ruta si queríamos llegar hasta Orlé, pero no estábamos muy convencidos de tomar esa senda debido a que luego teníamos que andar muchos más kilómetros desde Taranes hasta Orlé. Por tanto, tras haber inspeccionado primeramente el terreno, decidimos volver por donde habíamos subido. A veces, es mejor ir por lo seguro.
Nos recreamos una última vez antes de volver con las increíbles vistas desde la pradera. Con total seguridad, las obtenidas desde lo alto del Pico Tiatordos deben ser mucho más espectaculares, pero suponía ascender otros 500 metros más en pocos kilómetros.



La bajada la hicimos en menos tiempo, a pesar de que fuimos con mucho cuidado por si ocurría algún resbalón. Sobre las 15:30 llegamos a la pequeña aldea de Bezanes, donde paramos a comer en el Restaurante La Cima de Redes. Sin ninguna duda, os recomiendo parar aquí si andáis por la zona. La comida nos gustó mucho y el trato fue correcto.
Terminamos de comer sobre las 17:00, hora de volver a Campo de Caso, lugar de la estancia para varios días en el Hotel Rural La Plaza. Esa noche (y varias más) la cena sería en el Restaurante La Tropical, a unos 100 metros del hotel. Es otro de esos lugares donde tenéis que parar a comer. Eso sí, si no queréis llenaros mucho de comida, pedid solo un plato. Ponen gran cantidad de comida a bajo precio. Y rica. Si algún día vuelvo por el Parque Natural de Redes, sin duda, volveré a hacerles una visita.
Sin más que contar, esta ruta fue el primer contacto con el Parque Natural de Redes. En días sucesivos, tocaría seguir inspeccionando la zona.