Vistas panorámicas desde los miradores de Escuaín en Huesca durante el otoño, mostrando el profundo cañón del río Yaga rodeado de bosques de colores amarillos, naranjas y verdes

Aragón – Garganta de Escuaín: ruta por los Miradores de Escuaín

Detalles técnicos

Ruta por los Miradores de Escuaín

Distancia (ida y vuelta)1,5 kilómetros aproximadamente
Fecha de realización27/10/2021
Punto de inicioEl pueblo de Escuaín. A la entrada hay un aparcamiento donde puedes dejar el coche.
La ruta parte desde el Centro de Visitantes de Escuaín.
Tipo de recorridoCircular
Desnivel acumulado+40 metros aproximadamente
DificultadMuy baja
Tiempo estimado45 minutos aproximadamente parándote en los distintos miradores a observar el paisaje y hacer fotos.
Época recomendadaPrimavera: para ver las cascadas con el deshielo y los vuelos de los quebrantahuesos, que anidan en las paredes de enfrente.
Otoño: para ver el fondo de la Garganta de Escuaín con múltiples colores de las hojas caducas de los árboles.
ConsejosMucho cuidado con la estrecha carretera de subida a Escuaín. Hay tramos donde el cruce de dos coches es complicado y hay que bajar la velocidad por si aparece alguna sorpresa.
La ruta es ideal para hacerla con niños. Es corta, sencilla y sin esfuerzo.
No te salgas del camino oficial de los miradores, pues una posible caída hacia el barranco resultaría fatal.
Si tienes paciencia y mantienes silencio es probable ver a los quebrantahuesos volar cerca.

El día 27 de octubre, tras haber realizado la ruta a los Llanos de La Larri y a la Cascada del Cinca, me disponía a visitar otro de los valles que conforma el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Sobre las 15:15 aproximadamente salía mi coche del Parking de Pineta y el GPS me marcaba una hora hasta la llegada al pueblo de Escuaín. He de decir que la carretera de subida a este pequeño pueblo, que está prácticamente abandonado (en 2020 vivían 3 personas), se las trae. Nunca había ido con el coche por una carretera tan sumamente estrecha. Por suerte, todos los conductores que circulábamos a esas horas éramos bastante prudentes y no hubo problema alguno a la hora de cruzarnos.

Antes de llegar al pueblo hice una primera parada para observar el paisaje que tenía ante mí. Según iba ascendiendo más y más, las vistas eran mejores.

Vistas subiendo a Escuaín

Por esta zona el otoño se empezaba a asomar tímidamente, justo al contrario que en Pineta donde estaba en pleno auge.

Carretera subiendo a Escuaín
Carretera subiendo a Escuaín
Carretera subiendo a Escuaín

A la llegada al aparcamiento del pueblo el monte lucía un bonito color otoñal.

Monte otoñal desde Escuaín

Comencé a dar vueltas por el pueblo y hacer algunas fotografías. Había más gente por allí visitando la zona e intercambiamos opiniones acerca del otoño en este sector.

Casa en Escuaín
Iglesia y cementerio en Escuaín
Casa en Escuaín
Casa en Escuaín

Desde el Centro de Visitantes de Escuaín parte una sencilla ruta circular por los Miradores de Escuaín. Indica que se tarda unos 45 minutos, sin embargo, yo, con fotos incluidas, tardé unos 35 minutos en completarla. También hay que decir que iba a paso rápido porque me iba a quedar sin luz en poco rato.

La ruta no tiene desnivel alguno y se trata de un paseo. Hay varios miradores desde los cuales se ve el enorme abismo hacia la Garganta de Escuaín. No hay que temer, pues salvo que hagas el cabra no hay peligro de caída.

Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín
Vistas hacia la Garganta de Escuaín

Y este fue mi primer día por el Pirineo Aragonés. A pesar de la pérdida en el Valle de Pineta por la mañana, me volví a Aínsa satisfecho con todo lo visto.

Al día siguiente tocaría abandonar esta preciosa villa medieval para poner rumbo a Torla, pueblo de entrada al Valle de Ordesa. Pero, antes de llegar a mi destino, haría una parada en el tercero de los valles que forma el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: el Cañón de Añisclo.

*Si quieres hacer una ruta parecida, que discurre a la otra parte de la garganta, visita la ruta por los Miradores de Revilla:

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