Hacía ya casi un año que no realizábamos una salida turística. En concreto, desde el mes de noviembre de 2017 al fotografiar el otoño, como cada año.
Esta misma semana he retomado un proyecto relacionado con la escritura y he llegado a la conclusión que la comarca de Tentudía era la única de toda Extremadura que aún no había vistado. Así que hoy, domingo, mis pies se han dirigido hasta esta comarca y así visitar algunas cosas apuntadas en la agenda.
Sobre las 11:30 llegaba a Segura de León, con lluvia incluída, y desayunaba en el Mesón Restaurante La Teja. Tras llenar la barriga con un café y una tostada de jamón, tocaba subir hasta el castillo de Segura de León, que abría a las 12:00.
Nada más llegar, la lluvia ha apretado y me ha obligado a sacar el paraguas. La verdad es que ha sido un engorro, porque además hacía bastante aire y el agua mojaba la cámara. No obstante, no me ha dado miedo y comenzaba a tirar mis primeras fotos desde la entrada.



Por la muralla se puede pasear, tras subir por unas estrechas escaleras.









La lluvia no ha dado tregua en todo el rato que estado paseando por la muralla, provocando incluso que el paraguas volara. Así que es momento de despedirse e ir hasta Calera de León para visitar el Conventual Santiaguista de San Marcos.
La entrada cuesta 1,5 € y tiene un claustro muy bonito. Además, se pueden visitar distintas salas de exposición, como una en la que hay varios trajes de templarios.
















Una vez visitado el convento, toca parar a comer. Y lo hago en el Bar Hnos Garrón. Los huevos estrellados con jamón estaban divinos.

Y la última visita del día es al Monasterio de Tentudía, considerado como Bien de Interés Cultural. Está situado entre Calera de León y Monesterio; y en un cerro a bastante altura. Las vistas desde allí son preciosas y merecen la pena. La entrada cuesta 1 €.
















Hasta aquí el día por la comarca de Tentudía. Es curioso que al llegar a casa y ver las fotos realizadas, las que más me han gustado son las primeras del día, las del Castillo de Segura de León. Bien es cierto que según ha ido pasando el día me he ido desanimando, pues me esperaba algo más del monasterio. Aún así, merece la pena su visita. Además, ya he logrado visitar tres grandes monasterios de Extremadura: el de Guadalupe, el de Yuste y, ahora, el de Tentudía.
Sin más, me despido hasta otra aventura. Que ya pronto comenzará el color otoñal y seguro que alguna salida hacemos.
Un saludo, turistas.