Tras casi 2 años volví a Madrid por asuntos de trabajo y a pesar que la idea inicial no me hizo mucha gracia he de reconocer que al final no está siendo tan traumática la vivencia por la capital.
No he conocido nada nuevo y ayer recorrí lugares ya visitados en ocasiones anteriores. Pero como iba acompañado con gente que no se conocía nada de la capital pues decidí acompañarles e irles enseñando lo que yo creía que podía ser más bonito.
Comenzamos una bonita ruta en Cibeles y acabamos aproximadamente 4 horas después en el Templo de Debod.
– Cibeles y Puerta Alcalá
El autobús bajaba sobre las 19:00 en Cibeles y tras realizar algunas fotos a «mi diosa» y al Ayuntamiento de Madrid subimos hasta la Puerta de Alcalá. Comienza una incesante tarde de andar para arriba y para abajo.




– Parque del Retiro
No quería volverme de Madrid sin visitar el Parque del Retiro. Ya tenía fotos de este parque pero no con la cámara réflex por lo que en el calendario señalé El Retiro como visita obligada.
Visitamos El Lago y el Palacio de Cristal para luego volvernos sobre nuestros pasos y bajar hasta la Fuente de Neptuno. Pero no sin antes encontrarnos con una simpática chica que nos hizo una encuesta para su tesis de la universidad. Me cayó bastante bien por lo que accedí a echarle una mano.









– Neptuno y Palace
Turno de bajar hacia la Fuente de Neptuno y sus inmediaciones. Salimos del Parque del Retiro y volvemos a bajar a Cibeles para coger el Paseo del Prado e ir en busca de ellos. Allí presenciamos una manifestación (sinceramente no sé de qué) y luego subimos hasta el Congreso de los Diputados dónde estamos ante un hecho bochornoso. Recortes en Educación y Sanidad para poner bonita la fachada del Congreso. Lo primero es lo primero…



– Puerta del Sol
Decidimos cenar en la Puerta del Sol pero antes nos damos una vuelta por sus inmediaciones. Hay bastante gente como es normal. Tiro alguna foto al famoso reloj de las campanadas y al origen de las carreteras radiales y nos vamos a llenar las barrigas.



– Plaza España y Templo de Debod
Una vez terminado de cenar íbamos a proceder a coger el autobús para volver al hotel pero un compañero dijo que quería pasear por la Calle de Preciados. Así que subimos por ella hasta enlazar con la Gran Vía. Andando y andando fuimos a parar hasta Plaza España y les convencí para que nos acercáramos al Templo de Debod.
Era ya muy de noche pero no podía volverme sin visitar el templo. Quería captar el reflejo del mismo en el agua y con la cámara buena. Una verdadera pena no tener el trípode a mano porque las fotos habrían quedado mejor. Así que nos tendremos que conformar con las que medio salieron bien.




Y tras esto ya sí que era hora de volverse al hotel. Fue una tarde intensa visitando cosas por aquí y por allá dónde acabamos algo cansados ya que a todos sitios fuimos andando. Pero mereció la pena las visitas y sobre todo las fotos que me traje.
Un saludo a todos y a ver si pasa el verano para volver a surcar el monte y traeros cosas nuevas.
